¿Alguien se imagina el otoño como algo suave? Parece que todo se seque o desaparezca, las hojas se vuelven secas y poco flexibles, caen. El viento y la lluvia se antojan variables...
Pero el otoño nos trae la suavidad de la mano de la nueva cosecha: vino, vino joven. Entra ligero y refresca.
El vino clarete que aúnque rosado lleva un proceso diferente me inspiró la creación de este chal ligero- 66 gr.- elegante, caliente y sencillo.
Su diseño es propiedad de Diana y ella confió en mis manos para testear su diseño. Yo cogí un hilo precioso que Mar me proporcionó y la varita mágica hizo el resto.
Me gusta ese dibujo como de racimos de uvas. Es muy fácil de hacer y rápido. Recomendado para poca experiencia en chales.
Yo lo he lucido para las fotos pero quien más lo lucirá será otra persona.
Un brindis con vino joven para ella... y también para vosotr@s.
