









He conseguido acabar esta pieza, un experimento que nunca había hecho, y como todo, del cual he aprendido cosas, a traves de la obra de los demás- magnífica, en general-, de mis errores

y de mis prisas ( por querer abarcar muchos proyectos a la vez)
He utilizado más de quince hilos diferentes, colores piedra, crudos, paja, azules contrastando con algo de negro y colores intensos como el amarillo, verdes y unos apastelados intentando reflejar el múltiple colorido de las baldosas. Alguna perlas y botones añaden colorido y simbolismo al mismo tiempo. Un aire de ochentismo- del siglo veiente- y de modernismo: dos estilos de finales de siglo en siglos diferentes. Pero eso es lo que pienso yo. Me gustaría enormemente leer vuestras opiniones, que no tienen que coincidir ni aplaudir sino no sabré lo que refleja. Pienso que cualquier obra es lo que los demás quieren que sea, no lo que pretende su creador.
Me pregunto si Gaudí viera esto pensaría que lo había podido diseñar él. Es una intención de reflejar el modernismo en su variedad de colores, el brillo del mediterráneo y el verde del bosque.
Las líneas y formas de la naturaleza, combinación de curvas y rectas, simetrías y asimetrías, el " trencadís", una especie de puzle hecho de muchos materiales. Las perlas, de madera, piedra, cristal, resina,... complementan y refuerzan la idea de diversidad.
Los hilos son mayoritariamente de algodón y viscosa. Casi todos de katia. Son fantásticos katia Sevilla y mississipi, pero también hay otros de mezcla fantásticos.
En la mezcla he utilizado ganchillos de muchas medidas, pero no he tenido en cuenta cambiar de agugas para el punto, eso ha hecho que el jackard no quede perfecto.
Comienza en el bosque, un bosque helicoidal de pinos piñoneros, después vienen los bancos del parque y sus jardines- figurativos de la obra de gaudí y de la ciudad de Barcelona ya que són construcciones humanas- . Por encima un balcón que recoge la luz mediterránea, por debajo la sala de columnas altísimas que hay el el PARC GÜELL; por último, desde esa parte alta de Barcelona, como mirando de un balcón podemos adivinar el puerto- con algunos barcos de vela, simbolizados por los botones- y la playa. El mar tranquilo y ondulado, redondeado, muy azul.
Movido y tranquilo.
En fin, cómo llevarlo también rompe reglas. Su simbolismo pretende convertirlo en un encuentro entre el bosque y el mar, abrazandose entre ellos y pasando por la immensa e iluminada ciudad que es BARCELONA.
Compatible con el verano, puedes llevarlo como banda, como estola, siempre te abraza. Tu decides si el mar abraza el bosque, o el bosque abraza el mar, depende donde estés.