
Andaba yo en qué regalar a una linda niñita. Últimamente no estoy para ir de compras, la salud va y viene. Menos mal que aún puedo darle a las agujas.
Así que con ayuda de mi varita, revoltosa ella, encontré unos colores combinables para su linda cabecita.
Así surgió el gorrito para Adriana. Los Reyes vendrán a buscarlo hoy para llevárselo mañana prontito.
La improvisación tiene sus partes negativas. Al mezclar estas lanas no queda bien resaltado el dibujo- una florecilla a medio abrir-.
Por otro lado la angora no se deja retratar bien. He usado una angora rojo-rosa, una lila con 75% de lana y un rosa pálido de kauni, que es más finita.
De los errores se aprende: bordar con lana fina sobre angora no es recomendable ya que el dibujo se difumina y pierde detalle. Todo y así queda mona.