Ahora ya toca guardar las sábanas antiguas. En esta época el tiempo para planchar es menor y siempre hay más prendas : camisas, pantalones...
Por eso el ajuar más antiguo de la casa se guarda hasta finales de primavera del año siguiente.
En ellas están las manos de abuelas, bisabuelas, suegra y madre se suegra incluídas. Cada una puso su estilo y su paciencia.
Como en muchas labores de antaño encontramos obras largas en su realización. Ahora nos parecen inabarcables en años. Bien es cierto que las mujeres que han nacido en los finales del siglo veiente han vivido mucho más fuera de casa, han tenido miles de oportunidades y atractivos para llenar su ocio. Todo ello hace que el encadenamiento a una labor larga sea rechazado. Por otro lado vivimos en una sociedad en que lo rápido es más aplaudido que lo lento.¡ que lástima!
En muchos casos las labores tejidas desde el minuto suave, lento, hacen unos resultados no igualables por otras técnicas. ¿ No creeís?








